Familia de sitios web de St. Jude
Explore nuestra investigación de avanzada, atención de pacientes de clase mundial, oportunidades de carrera y más.
Página de inicio del St. Jude Children’s Research Hospital
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Las lecciones aprendidas de crisis globales anteriores guían la respuesta de St. Jude Global para atender a pacientes con cáncer infantil desplazados por la guerra en Ucrania.
La Dra. Sima Jeha (segunda desde la derecha) y sus colegas se reúnen en abril de 2018 en el King Hussein Cancer Center [Centro Oncológico King Hussein], en Jordania, para tratar su labor de ayuda a pacientes sirios con cáncer infantil.
Memphis, Tennessee, 30 de marzo de 2022
Por Erin Podolak, MA
En el programa de televisión estadounidense Mister Rogers’ Neighborhood, su presentador, Fred Rogers, dio una vez un famoso consejo: en una situación aterradora, lo mejor que se puede hacer es “buscar a los que ayudan. Siempre habrá gente dispuesta a ayudar”. El equipo de St. Jude Global se dedica a ser esa ayuda cuando una crisis golpea a los pacientes con cáncer infantil. En este momento, el equipo se ha movilizado para ayudar en respuesta a la invasión rusa de Ucrania en febrero. ¿Pero cómo identifica una organización como St. Jude formas productivas y útiles de brindar ayuda durante una crisis?
St. Jude Global y St. Jude Global Alliance se crearon con el fin de establecer colaboraciones con médicos y personal de enfermería, investigadores, hospitales, fundaciones, organizaciones no gubernamentales (ONG) y gobiernos. Dichas colaboraciones son la columna vertebral de St. Jude Global y permiten a su personal comprender la cultura y las necesidades de lugares específicos en todo el mundo. Contar con estas relaciones ya establecidas significa que, cuando surge un problema en una región determinada, St. Jude ya tiene presencia allí.
La capacidad de adaptarse y responder con rapidez a las crisis para garantizar que los pacientes con cáncer infantil estén a salvo y puedan acceder a tratamiento está en el corazón de la misión de St. Jude Global, que es mejorar la supervivencia de los niños con cáncer y otras enfermedades catastróficas en todo el mundo mediante el intercambio de conocimientos, tecnología y habilidades organizativas.
St. Jude ya se había enfrentado antes a la guerra y al desplazamiento masivo de niños que necesitaban atención oncológica. Hace más de una década, el estallido de la guerra en Siria provocó un éxodo de refugiados. Los investigadores de St. Jude demostraron la importancia de las colaboraciones locales. Antes del lanzamiento formal de St. Jude Global, St. Jude ya tenía colaboradores en el Líbano, país que comparte frontera con Siria. Entre 2011 y 2015, la cantidad documentada de refugiados sirios en el Líbano superó los 1.5 millones, aunque se estima que había aún más sin documentar. Entre ellos, inevitablemente, había pacientes con cáncer infantil que necesitaban tratamiento.
En un informe de 2018 publicado en la revista Cancer, la Dra. Sima Jeha, Directora de la Región del Mediterráneo Oriental de St. Jude Global, y sus colegas describieron la respuesta libanesa a la crisis sostenida de refugiados en lo que respecta a niños con cáncer. Ellos constataron que las colaboraciones que St. Jude había establecido previamente con el American University of Beirut Medical Center [Centro Médico de la Universidad Estadounidense de Beirut] y la Children’s Cancer Center of Lebanon Foundation [Fundación Centro Oncológico Infantil del Líbano] permitieron brindar atención a estos niños. El éxito y la sostenibilidad del esfuerzo en el Líbano condujeron a un programa similar en Jordania para seguir atendiendo a refugiados sirios
Cuando el equipo puso en marcha el programa para asistir a los niños sirios desplazados, también comenzó a trabajar en un fortalecimiento de capacidades en Damasco, con el fin de atender a los niños que aún permanecían en Siria y estar preparados para recibir a aquellos que regresaran al país una vez que la crisis cediera. Ese programa fue descrito por Jeha y sus colegas en un artículo de opinión que se publicó en 2021 en The Lancet Oncology.
“Nuestro trabajo para garantizar que los pacientes con cáncer infantil de Siria tuvieran acceso al tratamiento necesario se basó en colaboraciones sólidas en la región”, señaló Jeha. “Nuestras colaboraciones preexistentes y la red de trabajo con unidades nacionales y regionales de oncología pediátrica y ONG permitieron a nuestro equipo responder rápidamente a la crisis mediante la ampliación de la infraestructura y los recursos. Esta respuesta fue indispensable para poder ofrecer a los niños refugiados con cáncer una oportunidad real de curarse”.
Las estrategias que Jeha y sus colegas utilizaron para lograr que los niños refugiados sirios accedieran a la atención oncológica se reflejan ahora en la manera en que St. Jude Global está ayudando a los niños ucranianos.
St. Jude Global Alliance se basa en programas regionales en todo el mundo.
St. Jude Global se organiza en torno a redes regionales, que conforman la St. Jude Global Alliance. La Alianza adopta un enfoque multinivel para desarrollar iniciativas regionales, nacionales y hospitalarias centradas en sus miembros colaboradores en 7 regiones y cuenta con una cantidad creciente de programas interregionales a fin de garantizar el avance de la atención en todo el mundo.
Los programas regionales son: Asia-Pacífico, América Central y América del Sur, China, Mediterráneo Oriental, Eurasia, México y África Subsahariana. La región de Eurasia incluye instituciones en 15 países: Ucrania, Bielorrusia, Polonia, Serbia, Rumanía, Moldavia, Armenia, Azerbaiyán, Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán, Mongolia, Kazajistán y Rusia.
Por lo tanto, el Programa de Eurasia, dirigido en St. Jude por la Dra. Asya Agulnik, MPH, ya tenía presencia en Ucrania cuando el país fue invadido por Rusia. Agulnik también lidera el Programa Global de Cuidados Críticos de St. Jude. Inmediatamente después de la invasión, Agulnik y sus colegas lanzaron SAFER Ukraine, un esfuerzo humanitario para brindar una salida segura de la zona de guerra a pacientes con cáncer infantil y sus familias.
“Estamos cumpliendo la misión fundacional de St. Jude de que ningún niño debe morir al inicio de su vida. Nada va a interponerse en el camino de lograr esa misión, ni siquiera la guerra”, dijo Agulnik. “Una de las cosas más impresionantes que he visto es la unión de la comunidad internacional, que se ha visto realmente conmovida por el carácter humanitario de este trabajo y las necesidades de estos niños”.
SAFER Ukraine está evacuando a pacientes con cáncer infantil y ayudándolos a encontrar atención continua en otros países. El programa es posible gracias a las colaboraciones y al apoyo de fundaciones, gobiernos y organizaciones profesionales, así como de innumerables voluntarios. En particular, el personal de St. Jude Global colabora con Fundacja Herosi [Fundación Herosi] en Polonia, la Tabletochki Charity Foundation [Fundación Benéfica Tabletochki] en Ucrania, Daruieste Viata en Rumanía, la Polish Society for Pediatric Oncology and Hematology [Sociedad Polaca de Oncología y Hematología Pediátricas], el Western Ukrainian Specialized Children's Medical Centre [Centro Médico Especializado Infantil de Ucrania Occidental] y muchos otros colegas en la región.
En una situación crítica, que puede cambiar rápidamente y que conlleva riesgos para la seguridad, es especialmente importante escuchar a las personas sobre el terreno e identificar formas útiles de ayudar. Responder de forma rápida y ágil no significa necesariamente intervenir desde fuera de inmediato, sino identificar prioridades clave y coordinar los recursos necesarios para satisfacer las necesidades existentes.
Para responder a la guerra en Ucrania, St. Jude Global y SAFER Ukraine establecieron un centro de operaciones virtual para coordinar las evacuaciones y garantizar la continuidad del tratamiento de pacientes oncológicos pediátricos. El proceso incluye la traducción de historias clínicas; la coordinación de los viajes de salida y la gestión de la logística del transporte a través de la frontera hacia Polonia; la identificación de pacientes que presentan deterioro; la provisión de un lugar seguro para descansar, y la localización de clínicas para la continuación del tratamiento en otros lugares de Europa y América del Norte.
“¿Cómo puedo ayudar?” Es una pregunta simple, pero tremendamente poderosa. St. Jude Global y sus organizaciones colaboradoras se dedican a ayudar a los niños con cáncer y a sus familias cuando se enfrentan a una crisis en cualquier parte del mundo. Gracias a su infraestructura y sus colaboraciones consolidadas, St. Jude Global pudo movilizarse rápidamente para ayudar a Ucrania.
El equipo se guía por las lecciones aprendidas en conflictos y situaciones pasadas que demostraron el poder del trabajo en equipo y la importancia de garantizar que los niños tengan acceso seguro a los tratamientos contra el cáncer. Estos principios siguen guiando el trabajo de SAFER Ukraine más allá de esta crisis y de cara al futuro, de modo que la próxima vez que se produzca una crisis, St. Jude Global esté lista para ayudar.
Bomberos voluntarios polacos ayudan a recibir a un convoy de pacientes ucranianos y sus familias en la Unicorn Clinic.
Una vez establecida la clínica, comenzaron a llegar convoyes de pacientes desde Ucrania. Cada uno se coordinaba con precisión, cruzaba la frontera hacia Polonia y se dirigía a la clínica Unicorn. Salek, que ha estado en la clínica Unicorn desde el principio, se encarga de clasificar a los pacientes y de ayudar a coordinar el programa sobre el terreno. Considera un privilegio poder hacer algo tan tangible para ayudar.
Uno de los aspectos del programa que Salek destaca como particularmente importante es la incorporación de servicios psicosociales para ayudar a los pacientes y sus familias en su idioma materno.
“Tenemos familias que vivían cerca de la frontera con Polonia y que nunca habían presenciado realmente los bombardeos, así como familias que pasaron semanas en un sótano o en un refugio antiaéreo”, explicó. “También hay familias que estaban en un hospital situado en una ciudad donde las sirenas antiaéreas sonaban constantemente. Cada vez que oían una sirena, el personal tenía que interrumpir la quimioterapia y correr al sótano con el niño, y solo volvían cuando era seguro continuar”.
Ver la enorme respuesta de voluntarios y el deseo de ayudar desde todos los rincones del mundo ha sido un estímulo para Salek en los momentos difíciles. En particular, recuerda ver a los bomberos polacos recibiendo a los convoyes de pacientes y las reacciones de los pacientes hacia ellos.
“Hay unos bomberos locales maravillosos que vienen a ayudar, principalmente a cargar equipaje y ayudar a trasladar a las familias cuando llegan los convoyes”, comentó Salek. “También ayudan a cargar a los niños, porque a menudo las madres llegan con varios hijos y el tamaño de las familias varía. Estos pequeños extrañan a sus hermanos, a sus tíos y a sus padres que quedaron en Ucrania, y se los ve acurrucados con los bomberos de una forma que probablemente no ocurriría en otras circunstancias. Es muy emotivo de presenciar”.
“Hemos construido rápidamente una gran comunidad porque tenemos un objetivo sólido que ha estado muy claro desde el principio”, afirmó Salek. “Además, todas las personas que colaboran con nosotros son increíblemente trabajadoras y dedicadas. SAFER Ukraine simplemente no funcionaría si todas estas piezas no trabajaran juntas”.
Cuando llegó a Polonia, Salek había empacado ropa para una semana. Ahora lleva 2 meses trabajando con SAFER Ukraine, que continúa con su misión de ayudar a que los pacientes ucranianos con cáncer infantil puedan continuar con su tratamiento de manera segura. Con un flujo constante de tareas por cumplir y nuevos pacientes que llegan cada semana, Salek afirma que la idea de su “trabajo habitual” parece algo muy lejano.
Sin embargo, la experiencia de trabajar con SAFER Ukraine le ha dado un curso intensivo inesperado sobre salud global, en particular sobre el enfoque de St. Jude Global y Global Alliance, que ha establecido colaboraciones alrededor del mundo. Estas colaboraciones son la base que permite a St. Jude Global actuar rápidamente para ayudar en una crisis.
“Polonia es mi país y existe una relación muy estrecha entre Ucrania y Polonia”, señaló Salek. “Los polacos han sido muy generosos en su respuesta y en sus donaciones a las personas desplazadas de Ucrania. Ver eso y ver cómo St. Jude, mi empleador, se movilizó para ayudar es algo que me ha impresionado mucho y ha significado mucho para mí a nivel personal. Es increíble”.
Aunque el futuro sigue siendo incierto y no hay manera de predecir cuánto tiempo se necesitará la clínica Unicorn, Salek confía en que SAFER Ukraine continuará estando a la altura de las circunstancias.
“Si no trabajara para St. Jude, igual habría querido ayudar. Sin embargo, poder trabajar directamente con estos pacientes y sus familias, con el maravilloso personal y los voluntarios de la clínica Unicorn y de nuestras organizaciones colaboradoras y con la infraestructura de atención médica polaca me ha permitido ver cómo todo funciona en conjunto, y ha sido algo verdaderamente maravilloso”, afirmó Salek.