Muchos de esos niños no tienen acceso a un diagnóstico adecuado ni a un tratamiento y una atención constantes. De hecho, de los aproximadamente 400,000 niños que presentan cáncer cada año, solo la mitad recibe un diagnóstico. Muchos cánceres pediátricos se pueden tratar, especialmente en los países de ingresos altos, donde las tasas de supervivencia superan el 80%.
St. Jude Global, fundada en 2018, trabaja para reducir estas desigualdades y mejorar las tasas de supervivencia de todos los niños en todo el mundo.
En colaboración con instituciones médicas, fundaciones, gobiernos y otras entidades de todo el mundo, St. Jude Global ha adoptado un enfoque global multifacético para garantizar que más niños con cáncer y otras enfermedades catastróficas tengan acceso a atención y tratamiento de calidad.