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Piezas fundamentales: St. Jude Global guía el restablecimiento de la capacidad de la atención médica durante una crisis

St. Jude Global, junto con colaboradores clínicos y ONG de Ucrania, presentó recomendaciones de estrategias para promover una atención sostenible para los niños con cáncer.

Dra. Asya Agulnik, MPH y Dr. Wojciech Mlynarski, PhD

Volver a unir las piezas de un sistema de atención médica eficaz después de una crisis como una guerra puede ser todo un desafío, pero St. Jude Global trabajó con colegas de Ucrania para proporcionar un marco sobre cómo hacerlo. Ilustración de AnnElizabeth White.

 

Memphis, Tennessee, 13 de febrero de 2024

 

Por Erin Podolak, MA    

Interrupción. A pequeña escala, podría significar el cierre de una clínica o la partida de un proveedor de atención especializada. ¿Pero qué significaría a gran escala? Las crisis como la guerra provocan interrupciones masivas, que desestabilizan sistemas de atención médica enteros, desde la infraestructura hasta el personal, incluidos los suministros y la financiación. Cuando el sistema de atención médica se asemeja a un rompecabezas desarmado, ¿cuál es la mejor manera de abordar su reconstrucción para garantizar que tenga la capacidad de brindar atención a las personas que la necesitan? 

 

La guerra a gran escala en Ucrania, que comenzó en 2022, planteó estas preguntas al equipo de St. Jude Global y a sus colaboradores ucranianos. Al inicio de la guerra, una gran cantidad de pacientes con cáncer infantil salieron de Ucrania para recibir atención oncológica en otros lugares a través de la iniciativa SAFER Ukraine . Desde entonces, el Ministerio de Salud de Ucrania, la comunidad profesional de hematooncología pediátrica y las organizaciones no gubernamentales (ONG) han trabajado para mantener y mejorar la calidad de la atención de los niños ucranianos con cáncer en su país de origen. Sin embargo, primero tuvieron que considerar múltiples factores. ¿Cuántos pacientes necesitarían atención? ¿Había suficientes clínicas para cubrir la demanda? ¿Cómo podrían los proveedores de atención médica continuar con su formación? ¿Se disponía de los medicamentos necesarios?

 

St. Jude Global, junto con colaboradores clínicos y ONG de Ucrania, proporcionó algunas respuestas. En un informe elaborado para el Ministerio de Salud de Ucrania y publicado recientemente en The Lancet Oncology, el equipo presentó recomendaciones de estrategias para promover la atención sostenible de los niños con cáncer. 

 

“Este es un claro ejemplo del papel que St. Jude puede desempeñar en el apoyo a la atención del cáncer infantil a nivel mundial”, afirmó la autora de correspondencia del informe,la Dra. Asya Agulnik, MPH, Directora del Programa Global de Cuidados Críticos y del Programa Regional de Europa de St. Jude Global y miembro asociada del Departamento de Medicina Pediátrica Global de St. Jude. “St. Jude puede actuar como experto técnico, pero también puede reunir a múltiples colaboradores internacionales en torno a cuestiones centrales de la atención del cáncer infantil para orientar a los ministerios de salud a la hora de tomar decisiones importantes”. 

 

Piezas del rompecabezas: cómo rearmar un sistema de atención médica

 

En el informe publicado en The Lancet Oncology, Agulnik y sus coautores enumeran el desplazamiento, los daños a la infraestructura esencial, las restricciones al financiamiento de la atención médica, las interrupciones en el personal médico y el cese de las actividades educativas y de investigación como factores que contribuyen de manera significativa a la inestabilidad que se puede observar en un sistema de atención médica durante y después de una crisis. 

Para rearmar el sistema, el equipo identificó las siguientes prioridades: 

 

  • Acceso a centros de atención médica: el acceso oportuno a los servicios esenciales de atención médica y diagnóstico es fundamental para el tratamiento del cáncer infantil, pero requiere centros que sean seguros, cuenten con personal y dispongan de los recursos necesarios. Las carreteras, el transporte, los sistemas de comunicación, la electricidad, el agua y los sistemas de saneamiento contribuyen a la seguridad de los centros. 

  • Centralización de la atención del cáncer infantil: la consolidación de los recursos y los conocimientos especializados a través de centros especializados mejora los resultados del tratamiento del cáncer pediátrico. 

  • Protección de la financiación de la atención médica: durante una crisis, la financiación de la atención médica pública disminuye debido a la reducción de los impuestos y al cambio de prioridades, lo que da lugar a una fuerte dependencia de los recursos humanitarios y externos. Es fundamental distribuir de manera coordinada los recursos externos y aumentar los ingresos nacionales para promover la sostenibilidad y la resiliencia a largo plazo del sistema de atención médica.

  • Restablecimiento de la formación médica: el personal médico es parte fundamental de un sistema de atención médica eficaz; por lo tanto, es necesario restablecer y mantener un personal bien formado mediante la educación médica. 

  • Garantía de suministro de medicamentos: la disponibilidad de medicamentos oncológicos, como los de quimioterapia, es fundamental para restablecer la atención oncológica, pero los desafíos financieros y logísticos afectan la asequibilidad y el acceso.

  • Colaboración nacional e internacional: la atención médica eficaz a menudo requiere un enfoque colaborativo entre disciplinas, profesiones, instituciones y países. Este trabajo en equipo requiere personal de atención médica interdisciplinario y experiencia internacional.  

“El desafío es que se necesitan todos estos componentes para que el sistema funcione”, explica Agulnik. “Si no hay medicamentos, no se puede tratar el cáncer. Pero si hay medicamentos y no hay personal médico capacitado, tampoco se puede tratar el cáncer. Hay que pensar en cómo abordar simultáneamente los distintos componentes de un sistema interconectado”. 

 

“No es necesario que un mismo actor se encargue de todos esos componentes”, añade. “Existen ejemplos y oportunidades de cómo se pueden utilizar las colaboraciones público-privadas y aprovechar las fundaciones y la financiación externa para abordar las necesidades”. 

 

La capacidad importa: comprender quién necesita atención

 

Antes de reconstruir un sistema, es fundamental comprender la necesidad a la que se enfrenta. La guerra en Ucrania dañó gravemente la infraestructura civil, con 1,280 ataques verificados específicamente contra la infraestructura de atención médica hasta octubre de 2023, según la Organización Mundial de la Salud. Además, más de 7 millones de ucranianos buscaron refugio en el extranjero y otros 6 millones tuvieron que desplazarse a otras partes de Ucrania. Los niños constituyen aproximadamente el 50% de la población refugiada. 

 

El Ministerio de Salud de Ucrania tenía una referencia de la situación del cáncer infantil antes de la guerra: más de 1,000 niños diagnosticados cada año, aproximadamente 150 médicos que brindaban atención oncológica pediátrica y más de 30 centros con un total de 855 camas para tratamiento hospitalario del cáncer infantil. ¿Pero qué pasó después de que estalló la guerra? 

 

Más de 1,300 pacientes pediátricos ucranianos de hematooncología fueron evacuados del país a través de SAFER Ukraine. Otros pacientes salieron del país por otros medios, pero se desconoce la cantidad. Durante un tiempo, esta evacuación redujo la cantidad de niños con cáncer en el país. Sin embargo, siguieron apareciendo nuevos diagnósticos de cáncer infantil o se produjeron recaídas y, con el tiempo, algunos de los niños que se habían reubicado regresaron a Ucrania. 

 

“Lo particular de esta situación es que, debido a que tantos pacientes salieron del país o fueron evacuados como parte de SAFER Ukraine y de otros esfuerzos, el Ministerio partía de un punto completamente desconocido”, dijo Agulnik. “La situación cambiaba rápidamente con el tiempo, de una manera que no habría sucedido en condiciones normales. Es necesario tener una idea aproximada de la cantidad actual y de la rapidez con la que va a cambiar para poder elaborar políticas y planificar”.

 

Agulnik y sus colegas utilizaron modelos de datos para estimar que alrededor de 630 niños necesitarían atención oncológica pediátrica en Ucrania a finales de 2023, y que esta cifra aumentaría a 700 en 2025. Se estima que la cantidad de pacientes con cáncer pediátrico en Ucrania aumentará de forma constante a medida que los niños regresen a su país de origen. 

 

“En la actualidad, la mayoría de los niños con cáncer, tanto los recién diagnosticados como los que han tenido una recaída, pueden recibir tratamiento en Ucrania”, afirmó Agulnik. “Esperamos que este modelo sirva de guía para la toma de decisiones y la planificación futura de la atención oncológica pediátrica en Ucrania”.

 

Lecciones para el futuro

 

Si bien existen características únicas que influyen en los métodos de prestación de la atención según el país y la naturaleza del conflicto o la crisis, el informe publicado en The Lancet Oncology proporciona un marco para reflexionar sobre los componentes necesarios de un sistema de atención médica oncológica pediátrica eficaz. El equipo subraya la importancia de combinar lo que se sabe a partir de la bibliografía disponible con el contexto del país y la crisis, así como con los conocimientos de los numerosos actores sobre el terreno que llevarán a cabo las recomendaciones. 

 

“Aunque las cosas podrían cambiar en el futuro, los ministerios de salud deben tomar decisiones ahora. Este informe ofrece un marco para pensar en cómo hacerlo, incluso cuando existe mucha incertidumbre”, señaló Agulnik. “En los últimos años hemos aprendido mucho sobre cómo trabajar con la incertidumbre. Se trata más bien de preguntarse: ‘¿Cómo se logra el éxito en un entorno cambiante?’. Queríamos ofrecer un marco para abordar esto y delinear las metas y objetivos que debemos tener en cuenta mientras lo hacemos”. 

 

“Esto genera un conocimiento generalizable que puede aplicarse en otras situaciones, porque el enfoque que seguimos podría repetirse”, añadió. “El contexto puede ser diferente, pero muchas de las estrategias y los procesos podrían replicarse”.

 

Según Agulnik, la posibilidad de llevar a cabo este trabajo depende fundamentalmente de haber cultivado relaciones de confianza previas, lo que es una condición necesaria para poder construir o reconstruir algo. 

 

“Estamos en una posición de confianza con el Ministerio de Salud; ellos saben que pueden acudir a nosotros y que nosotros reuniremos a las partes interesadas para ayudarlos a abordar estos temas tan complejos, al tiempo que integramos la bibliografía al contexto”.