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Llega el segundo grupo de pacientes de Ucrania

St. Jude ha ayudado a trasladar a más de 730 niños ucranianos con cáncer a un lugar seguro para que puedan continuar con su tratamiento.

 

Memphis, Tennessee, 29 de marzo de 2022

 

El lunes 28 de marzo, otros 4 niños ucranianos con cáncer y sus 11 familiares llegaron a St. Jude Children’s Research Hospital® en Memphis, Tennessee. Las familias viajaron desde Polonia a bordo de un avión de transporte médico alquilado por St. Jude. El grupo se une a otros 4 niños ucranianos y sus 14 familiares que llegaron a St. Jude el lunes 21 de marzo en un avión de transporte médico operado por el gobierno de los EE. UU.

 

St. Jude es el primer hospital de los EE. UU. en recibir pacientes de Ucrania. Apenas unas horas después de que Rusia invadiera Ucrania, St. Jude Global, en colaboración con ALSAC, la organización de recaudación de fondos y concientización de St. Jude, comenzó a trabajar a través de su red global de más de 182 instituciones en 61 países, incluidas las alianzas establecidas desde hace mucho tiempo en Ucrania y Polonia, para trasladar a los niños con cáncer de todo Ucrania a un lugar seguro y donde pudieran recibir atención continua. Hasta la fecha, St. Jude ha ayudado a más de 730 niños ucranianos a trasladarse a otras instituciones de Europa y Canadá, y ahora a St. Jude en los Estados Unidos, con más pacientes y familias que podrían llegar en el futuro.

 

El viernes 25 de marzo, la primera dama, Dra. Jill Biden, visitó St. Jude para destacar los programas y servicios que apoyan a los pacientes pediátricos con cáncer y a sus familias y cuidadores, como parte de la iniciativa Cancer Moonshot de la Administración Biden-Harris. Durante esa visita, la Dra. Biden pasó tiempo con las familias ucranianas que llegaron el 21 de marzo y les dio la bienvenida a los Estados Unidos.

 

Los pacientes que llegaron ayer tienen entre 6 y 17 años y, al igual que el grupo de pacientes que llegó la semana pasada, recibirán la atención médica integral que necesitan, así como alojamiento, apoyo psicológico y asesoramiento para ayudarlos a abordar sus necesidades sociales, emocionales y culturales mientras comienzan a reconstruir sus vidas lejos de casa.

 

“St. Jude, a través de Global Alliance, una alianza de 182 instituciones en 61 países, se encuentra en una posición única para unir al mundo con el fin de hacer frente a esta tragedia humanitaria”, afirmó el Dr. James R. Downing, Presidente y Director Ejecutivo de St. Jude. “Nuestro compromiso permanente es garantizar que los niños con cáncer en todo el mundo tengan acceso a una atención que les salve la vida. Es un honor para nosotros ayudar a estas familias a reanudar el tratamiento que salvará la vida de sus hijos en condiciones de seguridad”.

 

Niña pequeña en un autobús

Hasta la fecha, St. Jude ha ayudado a más de 730 niños ucranianos a trasladarse a otras instituciones de Europa y Canadá, y ahora a St. Jude en los Estados Unidos, con más pacientes y familias que podrían llegar en el futuro.

 

Poco después de que Rusia invadiera Ucrania, St. Jude Global (un programa diseñado para mejorar las tasas de supervivencia de los niños con cáncer y otras enfermedades catastróficas en todo el mundo) puso en marcha un esfuerzo humanitario denominado SAFER Ukraine (Supporting Action For Emergency Response). En colaboración con la Fundacja Herosi [Fundación Herosi] en Polonia, la Tabletochki Charity Foundation [Fundación Benéfica Tabletochki] en Ucrania, la Polish Society of Pediatric Oncology and Hematology [Sociedad Polaca de Oncología y Hematología Pediátricas] y otras fundaciones y organizaciones internacionales, St. Jude Global trabajó para evacuar a los niños con cáncer de la zona de guerra y proporcionarles acceso a atención médica para que pudieran continuar con sus tratamientos contra el cáncer.

 

La colaboración SAFER Ukraine de St. Jude Global ha ayudado a más de 730 pacientes. Parte de esta ayuda incluyó la traducción de historias clínicas y la coordinación de convoyes a la clínica Unicorn Marian Wilemski Clinic en Polonia, un centro de triaje. Allí, se evalúa médicamente a los pacientes y las familias pueden descansar antes de que se los traslade a una creciente red de los mejores centros oncológicos de Europa, Canadá y a St. Jude. Los organizadores han intentado mantener a los pacientes lo más cerca posible de sus hogares para minimizar las interrupciones en sus vidas, pero algunos factores, como la disminución de la disponibilidad de espacio clínico y las necesidades médicas avanzadas de los pacientes, pueden requerir que los niños estén más lejos de sus hogares.

 

“Mi padre, el décimo hijo de inmigrantes libaneses empobrecidos, fundó St. Jude hace 60 años con la convicción de que ningún niño debería morir al inicio de su vida. Y no se refería a ningún niño estadounidense. Se refería a ningún niño, en ninguna parte del mundo. Me conmovió profundamente la valentía de las madres ucranianas que conocí la semana pasada. Sus hijos son la razón por la que construimos este lugar”, afirmó Marlo Thomas, Directora de Alcance Nacional de St. Jude e hija de Danny Thomas, fundador de St. Jude.

 

“St. Jude se encuentra en una posición única para ayudar a los niños de todo el mundo, ahora y en los próximos años, gracias a nuestros más de 11 millones de colaboradores y al esfuerzo de cientos de personas que trabajan en esta iniciativa. Ellos encarnan verdaderamente nuestra misión: Encontramos curas. Salvamos niños [en referencia a Finding cures.Saving children®]”, afirmó Richard C. Shadyac Jr., Presidente y Director Ejecutivo de ALSAC. “Nuestros colaboradores y quienes nos apoyan han ayudado a garantizar que cientos de niños ucranianos con cáncer y enfermedades catastróficas lleguen a un lugar seguro, donde pueden continuar con sus tratamientos para salvarles la vida."

 

“Gracias a los millones de colaboradores de St. Jude, podemos dar esperanza a los niños con cáncer y enfermedades catastróficas de todo el mundo, ahora y en el futuro, especialmente en tiempos de guerra y de gran necesidad como estos”, dijo Tony Thomas, miembro de la Junta Directiva de St. Jude/ALSAC e hijo de Danny Thomas. “Todos nos sentimos inspirados por la resiliencia y el coraje de las familias que huyen de Ucrania hacia hospitales que las acogen en Europa y Canadá, y ahora hacia St. Jude”.

Durante las próximas 48 horas, St. Jude evaluará a los pacientes y ayudará a las familias a instalarse en sus alojamientos y a acceder a otros servicios con la ayuda de intérpretes ucranianos.

 

Las familias de los pacientes que llegaron la semana pasada están recibiendo la atención que St. Jude se ha comprometido a brindar desde su fundación en 1962: las familias nunca reciben una factura de St. Jude por el tratamiento, el viaje, el alojamiento o la comida, para que puedan centrarse en ayudar a sus hijos a salir adelante.